miércoles, 24 de octubre de 2007

Chapter II

Desperté para enfrentar un nuevo dia pero todo me confundió, estaba en un lugar totalmente distinto. Una habitación muy cómoda, era una sensación que ya había olvidado, la de estar en una cama recostado sin preocupación por sobrevivir. Pero por otro lado tenía en mi cabeza miles de preguntas que necesitaba responder, me levanté inspeccioné el cuarto, unas cartas me hicieron pensar que era de una jóven llamada Pascualina. Al ver que todo parecía normal salí de la habitación buscando alguna persona, pero no había nadie. Aproveché la situación y sacié mi hambre con una tarta que encontré en el mesón de la cocina. No quería salir hasta que conozca al dueño del hogar, y ya satisfecho me volví a acostar.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Chapter I


5 semanas habían pasado ya desde aquel día, estaba desesperado, la comida se acababa y lo único que me acompañaba era mi reloj y algunos asquerosos insectos que sólo podía ver durante las pocas horas que una diminuta luz llegaba hasta ese sitio. Solía tenerle algo de miedo a la oscuridad, pero después de esta experiencia de vivir en penumbra me había hecho vulnerable. No sabía donde estaba, no recordaba como había llegado ahí, y tampoco estaba seguro si iba a poder responder estas preguntas. Todos los días, apenas pasado el mediodía se escuchaban unos ruidos extraños en la superficie, podían ser animales, personas, el viento, o cualquier otro factor de la naturaleza, pero mi conciencia me convenció de que eran voces. Era terrible la locura que me agarraba cuando los sentía, golpeaba todo lo que tenía a mi alcance, gritaba lo más fuerte que podía, intentaba hacer ruido, pero en el estado que me encontraba no lograba demasiado. Los días en que el cielo estaba nublado y la pequeña luz que solía entrar no me dejaba ver mi reloj, reconocía el mediodía por los ruidos, nunca sabré si estaba en lo cierto, pero me auto convencía.